Granja de Mamá Lulú

Cómo inició todo...
Desde 1984 y contando...


La Pequeña Granja de Mama Lulú es una microempresa familiar, que surge desde el año 1984 en la Vereda Palermo, Municipio de Quimbaya. Sus propietarios son una de las pocas familias raizales que aún sobreviven en la zona, descendientes de la colonización antioqueña y de raíces fundadas en la vereda Palermo: La familia Hincapié Villegas.

Estaban integrados por cinco personas (Mama Lulú, esposo, y 3 hijos: Marina, Jaime, Hernando). Ellos contaban con un terreno de 1.600 m2 que se encontraba con monocultivo de café. Pero esta producción no era suficiente para mantener a la familia, así que los hombres debían laborar en fincas vecinas, para así poder cubrir las necesidades básicas.


Nace una alternativa



Es así que uno de los hijos de Mama Lulú tuvo la idea de buscar otras alternativas de vida para su familia, motivados por la necesidad de mejorar su calidad de vida, se empezó a diversificar el terreno, se reemplazaron arbustos de café por maíz, ahuyama, plátanos y algunos árboles frutales, algo que era visto como absurdo en su momento en esa zona cafetera.

Lo que se buscaba fundamentalmente era un mejoramiento de la alimentación, pero en el fondo se fue construyendo el camino hacia la verdadera soberanía alimentaria. Durante este cambio que empezó hace 31 años, el área de la tierra ha crecido de 1600 m2 de cuadra a 9713 m2, aunque sólo consiguieron hacerse sostenibles alimentaria, social y económicamente hacia el año 1987.

El "boom" turístico


En una visita de extensionistas de la Federación Nacional de Cafeteros se dan cuenta de los procesos alternativos a los caficultivos que la familia estaba desarrollando; esta visita dio pie para que el proceso de La Pequeña Granja de Mama Lulú fuera visitado por el señor Héctor Alarcón que para esa época presentaba el programa ‘Las aventuras del profesor Yarumo’. Fue tanta la importancia que él le dio al proyecto que decidió hacer un documental sobre la propuesta familiar que se estaba desarrollando en la granja; a raíz de este documental se impulsó el fenómeno de visitantes y curiosos a ver las nuevas propuestas alternas al cafe, que se podían desarrollar en un área de tierra a bajo costo.

Poco a poco la granja fue incursionando en un agroturismo ‘Artesanal’; convirtiéndose así en pioneros del Agroturismo en Colombia, con 27 años de actividad turística.


Últimos años



Con el transcurso de los años, habiendo impulsado una ola masiva de turismo en la región, la familia decide restringir los altos niveles de carga a los que era sometida la granja y deciden alejarse de las masas y buscar un enfoque de visitas más educativo y científico, enseñando los procesos y tecnologías que se aplican en la granja para el mejoramiento de los suelos, aprovechamiento del agua, generación de abonos orgánicos y biogas, cultivos inteligentes sin necesidad de químicos y transformación de alimentos orgánicos.

Pero por encima de todo, la granja busca dejar una semilla, de la importancia de volver al campo "con los pies descalzos" y de una manera mucho más consciente, para empezar a disminuir el gran impacto nocivo que le hemos generado a la naturaleza a través de los años.

Misión

Generar un modelo de desarrollo sostenible que nos permita tener un proceso agroecológico ambientalmente sano, formar una sociedad familiar justa y además generar unos ingresos económicos viables.


Visión

Establecer un proceso sostenible y amigable con el entorno que le permita a nuestra familia vivir dignamente y compartir la experiencia a muchas comunidades para que puedan mejorar la calidad de vida.


Políticas

En la Pequeña Granja de Mamá Lulú, la política ambiental está enfocada en minimizar los impactos negativos que se causan al ambiente, por las actividades que se desarrollan en el proceso productivo; optimizando la utilización de las materias primas necesarias para la prestación de los servicios, procurando siempre mantener la calidad del servicio que se presta a los clientes como granja agro-turística. Por esto, se declaran los siguientes principios en la Granja de Mamá Lulú, para alcanzar los niveles de protección y respeto al medio ambiente que se quieren:

• Amamos la tierra y lo que brota de ella, por ello la educación ambiental a nuestros visitantes es fundamental.
• Nos mantenemos fieles a las costumbres campesinas y generamos acciones concretas para garantizar el cuidado de la naturaleza, como una forma de vida.
• Se realizarán las acciones de corrección o mitigación pertinentes para la minimización de los efectos negativos de los impactos al ambiente, encontrados en la matriz de impactos y aspectos ambientales.
• En la Granja de Mamá Lulú daremos cumplimiento a la normatividad ambiental vigente.